El Optimista

El CSIC coordina proyectos europeos para desarrollar viviendas sostenibles y cultivos agrícolas resistentes a sequías

Innovación española impulsa viviendas sostenibles y cultivos resilientes frente al cambio climático

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) avanza con esperanza en la búsqueda de soluciones sociales y ambientales tras obtener dos proyectos Pathfinder Challenges del Consejo Europeo de Innovación (EIC). Estas iniciativas aplican robótica, inteligencia artificial y biología vegetal a dos desafíos urgentes: el acceso a la vivienda y la seguridad alimentaria ante la sequía y la degradación del suelo.

El primer proyecto, liderado en el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC) por José Luis García y Marta Castellote, propone microfactorías robóticas instaladas directamente en la obra para automatizar la construcción de viviendas sostenibles. La plataforma integrará grúas semiautónomas, robots móviles y sistemas de colaboración segura entre humanos y máquinas, respaldados por gemelos digitales y un secuenciador adaptativo que coordina tareas en tiempo real. El enfoque busca reducir costes, acelerar plazos y disminuir la huella ambiental del sector de la construcción, ofreciendo una respuesta tangible a la demanda de vivienda asequible y a la escasez de mano de obra cualificada.

El segundo proyecto, liderado por Ana Conesa en el Instituto de Biología Integrativa de Sistemas (I2SysBio-CSIC-UV), explora cómo las vesículas extracelulares que liberan las raíces influyen en el microbioma del suelo. El equipo estudiará las moléculas de estas vesículas para diseñar biofertilizantes inteligentes y combinar biología vegetal, microbiología, inteligencia artificial y mejora genética avanzada. La meta es sustituir prácticas intensivas en insumos químicos por soluciones que aprovechen mecanismos naturales de las plantas, haciendo los cultivos —especialmente el trigo— más resilientes frente a la sequía y la falta de nutrientes.

Ambos proyectos forman parte de Horizonte Europa (2021-2027), con el EIC como catalizador de tecnologías disruptivas con alto impacto social y económico. Desde 2021 el EIC ha movilizado más de 2.600 millones de euros en coinversión privada y ha promovido alianzas entre ciencia, empresas e inversores.

Con la creación del Programa Pro-EIC, el CSIC refuerza su compromiso con la innovación orientada a la transformación social. Estas iniciativas evocan solidaridad, esperanza y resiliencia: tecnología y ciencia al servicio de las personas y del planeta, especialmente en regiones mediterráneas donde el cambio climático amenaza la seguridad alimentaria.

Redaccion Optimista

Agregar comentario