Desde el Pacífico hace 125 millones de años: los camarones que reinventaron la historia de la vida
Un estudio internacional liderado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) revela que los camarones actuales descienden de un ancestro común originado en el Pacífico Oriental hace aproximadamente 125 millones de años. Esta investigación, publicada en Journal of Biogeography y dirigida por Mónica Núñez, del Instituto de Ciencias Marinas de Andalucía (Icman‑CSIC), propone una visión renovada y esperanzadora sobre cómo la vida se expande y se adapta en nuestro planeta.
Los científicos elaboraron una filogenia calibrada con fósiles y basada en marcadores moleculares, y la combinaron con modelos estadísticos de espacio continuo. A diferencia de los métodos biogeográficos tradicionales, que dividen el mundo en regiones rígidas, este enfoque permitió rastrear rutas de dispersión con una resolución espacial inédita. Con más de 34.000 registros analizados y 155 especies actuales de camarones estudiadas, el equipo reconstruyó movimientos globales que evidencian una expansión planetaria a través de múltiples corredores marinos.
Entre los hitos más emotivos del trabajo están los cruces transatlánticos entre América y África y las sucesivas colonizaciones hacia Oceanía y el sudeste asiático. Además, los autores detectaron una aceleración de las tasas de dispersión cerca del límite entre el Cretácico y el Paleógeno, hace unos 66 millones de años, coincidiendo con la gran extinción que marcó el fin de los dinosaurios. Los investigadores plantean que esa reorganización global de nichos y la aparición de nuevos hábitats costeros favorecieron la proliferación y el movimiento de estos crustáceos.
El estudio subraya también la resiliencia biológica: la diversidad del desarrollo larvario, tanto en especies marinas como de agua dulce, no impidió que los camarones alcanzaran regiones muy distantes. Enrique González Ortegón, investigador del Icman, explica que la tolerancia ecológica y las oportunidades históricas de movimiento moldearon su distribución más que las limitaciones del desarrollo temprano.
Los resultados avalan una visión más dinámica de la evolución de la biodiversidad, en la que la capacidad de adaptación ecológica y la dispersión a larga distancia son tan relevantes como las barreras geográficas clásicas. Es una llamada optimista a valorar la plasticidad de la vida y la importancia de estudiar procesos históricos para comprender y proteger la naturaleza hoy.
La investigación fue financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Agencia Estatal de Investigación, con apoyo de la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU/PRTR en el marco de la ayuda JDC2022‑049060‑I. En portada: un camarón cristal (Palaemon elegans). Foto: 123rf/vojce vía Servimedia. Fuente: Agencia Servimedia.




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